|

Igual que una semilla es capaz de convertirse en un árbol, todos los seres humanos
son capaces de conseguir su propio potencial pleno. Para que la semilla se convierta
en árbol, se debe plantar en la tierra -bajo tierra, en la oscuridad, y casi olvidada-.
Cuando la semilla llega a la tierra, rinde su calidad de ser algo aparte, pierde su
identidad, su individualidad, su ego. De hecho, la semilla permite ser convertida en
tierra, y sólo entonces su energía oculta explota, se abre, y podemos observar los
brotes verdes emerger como un milagro.
Satish Kumar
|